Como estaba previsto, a las 5:00 de la tarde, hora local de Brasil, comenzaron a cerrar los centros electorales de Brasil, nación en la que este domingo 147,3 millones de votantes estaban convocados a elegir al nuevo presidente y renovar el Congreso y los gobiernos regionales.
Las urnas permanecerán abiertas en las ciudades que tienen husos horarios diferentes a los de las regiones sur, noreste y sureste del país, que concentran a la mayor parte de la población. El estado de Acre, en el oeste de Brasil y fronterizo con Bolivia, será el último en que se cierren los colegios debido a que tiene tres horas de diferencia con respecto a Brasilia, reseña Página 12.
Por causa de los diferentes husos horarios los primeros boletines oficiales, así como las encuestas a boca de urna, sólo se conocerán a partir de las 20.00 hora local, cuando finalice la votación en Acre.
Las elecciones de este año, las más imprevisibles desde que Brasil recuperó la democracia en 1985, se han caracterizado por un clima de radicalización y polarización entre el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, y el ultraderechista Jair Bolsonaro.
