Ciclón Daniel: un desastre que supera las capacidades de Libia con miles de víctimas
El devastador ciclón Daniel ha dejado a su paso por el noreste de Libia una terrible estela de destrucción y pérdida humana. Según las cifras provisionales, se estima que el número de muertos asciende a 6.872 y, aún más alarmante, hay al menos 10.000 personas desaparecidas. Ante esta trágica situación, el jefe del Consejo Presidencial, Mohamed al Manfi, ha solicitado con urgencia ayuda internacional.
En un discurso televisado, Al Manfi ha destacado la importancia de la asistencia internacional y ha asegurado que las autoridades estatales harán todo lo posible para ayudar a los damnificados, especialmente en la ciudad de Derna, la más afectada por el ciclón. Además, ha anunciado que se han coordinado esfuerzos con los líderes del este de Libia para enfrentar conjuntamente esta tragedia.
Actualmente, el Poder Ejecutivo de Libia se encuentra fragmentado en dos: el Gobierno de Unidad Nacional (GNU) de Abdulhamid Dbeiba, con sede en Trípoli y reconocido internacionalmente, y el Gobierno respaldado por el Parlamento, con sede en Bengasi y liderado por Osama Hammad. Ambas partes han solicitado apoyo internacional y han decretado tres días de luto nacional en todo el territorio en honor a las víctimas.
El Consejo de Ministros del Gobierno de Unidad Nacional aprobó destinar un presupuesto de 384 millones de euros para el fondo de reconstrucción de Bengasi y Derna, así como 96 millones de euros destinados a los damnificados una vez se realice un censo en las áreas afectadas de Derna, Bengasi, Al Bayda, Al Marj y Soussa.
Derna, una ciudad con aproximadamente 120.000 habitantes, ha quedado incomunicada debido a su ubicación rodeada por una cadena montañosa. Las fuertes lluvias provocaron el desbordamiento de presas, inundando el centro de la ciudad y arrasando hogares, puentes y carreteras. Imágenes difundidas en redes sociales han mostrado la abrumadora cantidad de cuerpos sin vida en el patio exterior del hospital de la localidad vecina de Shiha, donde la morgue se ha quedado sin espacio.
La falta de recursos ha llevado a los rescatistas y voluntarios a utilizar herramientas domésticas para sacar a las víctimas de los escombros y enterrarlas en fosas comunes en el cementerio de Martouba, a unos 20 kilómetros de distancia. La magnitud de la tragedia y la necesidad de apoyo se vuelven cada vez más evidentes.
Tras azotar Grecia y Turquía, el ciclón Daniel fue degradado a tormenta subtropical el 9 de septiembre y ha ido debilitándose mientras se dirigía hacia Egipto, según un informe del Centro Meteorológico Regional Árabe.
Esta catástrofe natural ha dejado a Libia en un estado de emergencia y requiere la solidaridad y ayuda internacional. Es importante que esta tragedia no sea utilizada como herramienta política, sino que sea un llamado a la unión en medio de las diferencias ideológicas. Libia necesita del apoyo de la comunidad internacional para enfrentar la magnitud de esta crisis y lograr la reconstrucción de las zonas afectadas y la recuperación de sus ciudadanos afectados por el ciclón Daniel.