Christa Pike, condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer en Knoxville, sobrevivió este miércoles a su ejecución en Tennessee tras recibir dos dosis de pentobarbital. El procedimiento, que comenzó tras el levantamiento de una suspensión judicial, quedó inconcluso y generó incertidumbre sobre el destino de su condena.

Los testigos presentes en la prisión describieron un proceso atípico: Pike permaneció despierta durante la primera fase, interactuó con funcionarios y cantó junto a su guía espiritual. La cortina que separaba a los observadores del lugar de la ejecución se cerró a las 7:46 p. m. (hora local), pero se reabrió tres minutos después, revelando que la mujer seguía respirando.

Un protocolo sin respuesta para una situación inédita

Tras una segunda administración del fármaco, los testigos escucharon respiración, ronquidos fuertes y observaron movimientos de cabeza y cuello. Incluso, en un momento, Pike levantó la cabeza mientras yacía en la camilla. La cortina se cerró nuevamente a las 8:05 p. m., pero los periodistas continuaron escuchando su respiración hasta que fueron obligados a abandonar la zona, alrededor de las 8:53 p. m.

Según explicó la periodista Catherine Sweeney, de la emisora WPLN, el protocolo de Tennessee permite una segunda tanda de pentobarbital si la primera no surte efecto. Sin embargo, el procedimiento no contempla qué hacer si la persona sigue con vida tras ambas dosis, una situación que los presentes calificaron de extraordinaria.

Posteriormente, una ambulancia salió de la prisión con las sirenas encendidas, aunque no se confirmó quién iba en su interior. Hasta ahora, no se ha determinado si el fallo estuvo relacionado con la administración del fármaco, el acceso intravenoso u otro problema técnico.

30 años en el corredor de la muerte y un futuro incierto

Pike, quien tenía 18 años al momento del crimen, fue condenada por el asesinato de Slemmer, de 19 años, en 1995. Su ejecución estaba programada para ser la primera de una mujer en Tennessee en más de dos siglos, pero el procedimiento terminó sin completarse.

Sus abogados presentaron una moción de emergencia para detener la ejecución tras el fallido intento. Aunque la condena a muerte sigue vigente, no se ha anunciado una nueva fecha para el procedimiento, ni está claro cómo responderán las autoridades ante un escenario no previsto en el protocolo.