El arzobispo de Santiago compareció este miércoles ante un fiscal local, pero se negó a declarar como acusado sobre denuncias de que encubrió durante años los abusos sexuales contra menores de edad por parte de clérigos y funcionarios de la Iglesia católica.
La televisión mostró cuando un sonriente cardenal Ricardo Ezzati arribaba a la fiscalía en la ciudad de Rancagua, acompañado por una fuerte guardia policial y rodeado de periodistas.
Su abogado dijo que Ezzati se acogió al derecho de no responder a preguntas sobre los abusos cometidos durante años por su principal lugarteniente, el padre Oscar Muñoz.
“El señor cardenal fue citado como imputado, señalándole la participación de encubridor en graves delitos”, dijo su abogado Hugo Rivera. “No hay elemento grave que lleve a citarlo en calidad de imputado”.
