Un dron ruso impactó el 14 de febrero de 2025 la central nuclear de Chernóbil y dañó el gran arco metálico que protege el reactor destruido en 1986. El ataque abrió un agujero en la estructura y provocó un incendio en el revestimiento exterior, en una instalación pensada para aislar la radiación durante un siglo.
La cubierta perdió funciones esenciales de seguridad
Tras la inspección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se determinó que la estructura sufrió daños graves y que perdió sus funciones de seguridad primarias, incluida la capacidad de confinamiento de la radiactividad. Aunque no se reportó una fuga radiactiva inmediata, la cubierta ya no garantiza las condiciones para las que fue diseñada.
El incendio alcanzó 40 metros cuadrados y fue sofocado por los servicios de emergencia. La evaluación técnica señaló que, si bien no hubo daños permanentes en las estructuras portantes ni en los sistemas de monitoreo, sí quedó comprometida la capacidad de contención del recinto.
La reparación costaría al menos 500 millones de euros
El Nuevo Confinamiento Seguro, como se conoce al arco de acero que cubre la antigua central, fue terminado en 2019. Con 110 metros de alto, 150 de ancho y 256 de largo, y un peso de más de 30.000 toneladas, se convirtió en la mayor estructura metálica del mundo. Su construcción buscó cubrir el viejo sarcófago levantado a contrarreloj tras el accidente, entre mayo y noviembre de 1986.
Las primeras evaluaciones de Chernóbil y del consorcio NOVARKA 2 estimaron que restaurar por completo la funcionalidad de la estructura costará al menos 500 millones de euros, según el European Bank for Reconstruction and Development. Para cubrir esa suma, varios países del G7 han prometido 260 millones de euros y han pedido apoyo adicional a otros socios internacionales.
Los técnicos piden actuar antes de 2030
De acuerdo con las mediciones recogidas por el OIEA y el EBRD, los niveles de radiactividad no aumentaron en los meses posteriores al ataque. Aun así, las entidades recomendan reparar la cubierta antes de 2030, cuando se prevé que podría comenzar la corrosión del arco de acero.
La estructura fue sometida a una prueba de 72 horas antes de entrar en servicio y, en ese momento, se consideró apta para proteger de nuevas emisiones y permitir el desmantelamiento seguro del reactor destruido. Hoy, esa garantía quedó deteriorada tras el ataque.
La agresión a Chernóbil se produce en un contexto en el que ya se han reportado otros ataques contra instalaciones nucleares en Ucrania. El caso volvió a poner bajo presión la seguridad de una planta cuya protección fue diseñada para resistir un siglo y que ahora necesita una intervención millonaria para seguir cumpliendo su función.




