Un cementerio en la región Lambayeque (norte) de Perú quedó inundado este fin de semana tras varios días de torrenciales lluvias, aludes y desbordes de ríos, que provocaron una veintena de muertes y afectaron a más de 200.000 personas en todo el país.
Los restos óseos quedaron a la intemperie en el cementerio «Jardines de la Paz», ubicado en el distrito de Túcume, y dos pabellones de nichos se desplomaron luego de debilitarse por las intensas lluvias y la inundación en el campo santo el fin de semana, constató la AFP.
Hasta el lugar llegaron familiares de los difuntos y se dieron con la sorpresa de que aproximadamente 100 nichos colapsaron y restos óseos estaban a la vista. Decenas de personas caminaban entre los charcos en busca de los sepulcros de sus seres queridos.
«Mañana tenemos un entierro, no sabemos que hacer», dijo este lunes a la prensa un trabajador del cementerio, tras señalar que los familiares pidieron a las autoridades que sus difuntos sean reubicados.
