WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump sabía desde hace tiempo que su asesor de seguridad nacional no le había dicho la verdad a su vicepresidente sobre los contactos que tuvo con funcionarios rusos, y esperó casi tres semanas antes de despedirlo, dijeron fuentes de la presidencia.
Trump se enteró de las respuestas evasivas de su asesor apenas seis días después de ser juramentado, dijeron los funcionarios.
Flynn fue interrogado por el FBI sobre sus conversaciones telefónicas con el embajador ruso ante Estados Unidos, indicio de que los contactos con los rusos habían atraído la atención de las agencias de seguridad.
Sin embargo, al parecer lo que ofendió a la presidencia no fue que Flynn tuvo esos contactos con los rusos y quizás habló de la posibilidad de derogar las sanciones económicas impuestas a Moscú —lo que sería una violación de una ley rara vez aplicada— sino el hecho de que lo negó durante varias semanas, engañando al vicepresidente Mike Pence y a otros funcionarios sobre el contenido de los diálogos. La Casa Blanca dice que revisó minuciosamente las interacciones de Flynn, incluyendo transcripciones de conversaciones telefónicas clandestinamente grabadas por las agencias de inteligencia, y no hallaron nada ilegal.
