EE. UU. anuncia cargos contra cuatro hijos del «Chapo» Guzmán y otros presuntos cabecillas del Cartel de Sinaloa por tráfico de fentanilo y otras drogas. Los cargos se han anunciado en tres distritos federales y van dirigidos a la operación de tráfico de fentanilo liderada por el cartel de Sinaloa y «alimentada por compañías farmacéuticas chinas». En total, cerca de treinta personas han sido acusadas por armas y blanqueo de dinero. El Departamento de Estado ofrece recompensas millonarias por información que conduzca al arresto o condena de los acusados. La DEA ha destacado que estas acciones mandan un mensaje claro a los grupos criminales de droga de todo el mundo de que no se frenará ante nada para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos y de los ciudadanos estadounidenses. El cartel de Sinaloa es el cartel narcotraficante «más poderoso del mundo» y responsable en gran parte de la producción y manufactura de fentanilo para su distribución en Estados Unidos. La organización ha estado involucrada en actividades de tráfico de drogas y violencia desde hace más de una década y media. Además, también se han emitido sanciones contra cinco personas y dos compañías chinas por el suministro de precursores químicos a ese cartel para la producción de fentanilo destinado al mercado estadounidense. El anuncio tiene lugar después de que los gobiernos de México y Estados Unidos acordaran en una reunión conjunta en Washington reforzar los trabajos para desmantelar a los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, así como el tráfico ilegal de fentanilo y armas de fuego. Estados Unidos hará lo posible por combatir la epidemia de fentanilo que ha causado la muerte de más de 100,000 personas por sobredosis en un año, dos terceras partes de las cuales se debieron a opioides sintéticos, mayoritariamente fentanilo.  El país demuestra su determinación de promover la rendición de cuentas de los delincuentes que perpetúan la actividad ilícita de fentanilo.