Canadá condenó el viernes la sangrienta represión contra manifestantes en Nicaragua, diciendo que está devastando al país centroamericano y planteando preocupaciones de seguridad regional.
“Condenamos los asesinatos de manifestantes desarmados por parte de las fuerzas de seguridad estatales y los grupos paramilitares, y la represión en Managua y Masaya», dijo la ministra de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, en un comunicado.
“La población civil está siendo intimidada diariamente por estas fuerzas», señaló. «La ausencia clara de justicia y de rendición de cuentas por sus crímenes es inaceptable. Los perpetradores de estas acciones deben rendir cuentas».
Este conflicto «ha tenido un impacto devastador en los ciudadanos de Nicaragua y ahora presenta serios riesgos para la seguridad de la región», agregó.
