Un investigador privado británico llegó el pasado viernes a Paraguay en busca de Madeleine McCann, la niña inglesa secuestrada en un hotel de Portugal el 3 de mayo de 2007, cuando la pequeña tenía sólo tres años, en un caso que recorrió el mundo entero a raíz de la denuncia de sus padres y de que toda la Policía europea se abocara a buscarla incesantemente. Miraz Ullah Ali llegó a Paraguay con el dato de que la niña, que ahora tendría 12 años, arribó a «hace uno o dos meses y está viviendo en la población de Areguá bajo la custodia de una mujer». La ciudad de Areguá es la capital del departamento Central y se encuentra a 28 kilómetros de Asunción. Es por eso que se ofrece una recompensa de dos millones de euros para quienes den pistas serias acerca del paradero de Madeleine. Según contó al diario paraguayo ABC, una parte de esa recompensa la pondrá el magnate inglés Richard Branson, quien posee más de 360 empresas bajo su Virgin Group.
Sanny Amarilla, jefa de una de esas estacionales policiales, confirmó la información acerca de la masiva búsqueda en Paraguay. “Estamos investigando en barrios donde hay ciudadanos extranjeros, en villas, en condominios, para saber si hay alguien con una descripción similar a la que corresponde al recorte periodístico. Esta noticia recorre el mundo, es muy importante, de modo que si están en la zona tenemos que recuperar a esta menor y poder hacer entrega a sus familiares”, dijo Amarilla. El investigador privado aseguró que junto con su equipo ya investigó otros casos resonantes de niños perdidos y de trata de personas. Sin embargo, en Paraguay la figura de Alí despierta sospechas: no quiso dar a conocer el nombre de su empresa, aunque sí entró de manera legal a país a través del Aeropuerto Silvio Pettirossi, respetando las leyes migratorias.
