En Brasil, durante la jornada electoral del domingo 25 de octubre de 2026, está prohibido pedir votos, repartir propaganda o abordar a electores para influir en su decisión. Esas conductas pueden constituir el delito de propaganda electoral en los centros de votación, conocido como boca de urna.
La manifestación individual y silenciosa sí está permitida
La prohibición abarca repartir volantes de campaña, solicitar el voto, organizar grupos para promover candidaturas, hacer mítines o caravanas y utilizar altavoces u otros medios de propaganda.
Hasta el cierre de la votación, tampoco se permite la concentración de personas con vestimenta uniforme o instrumentos de propaganda cuando constituya una manifestación colectiva. En cambio, cada elector puede expresar su preferencia política de manera individual y silenciosa, incluso con banderas, broches o adhesivos, siempre que no forme parte de una acción colectiva.
La restricción también alcanza las publicaciones nuevas
En redes sociales, la normativa considera delito que los candidatos publiquen contenido nuevo o paguen para amplificarlo durante el día de la elección. Las publicaciones difundidas antes de la jornada pueden seguir disponibles.





