Estados Unidos está decidido a seguir presionando a Irán hasta que abandone su programa nuclear, y en esto la administración Trump «solo acaba de empezar». Así reaccionó el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, a la decisión de Teherán de volver a enriquecer uranio por encima de lo acordado, según reportó Rusia Today.

«Seguiremos aumentando la presión contra el régimen iraní hasta que abandone su programa de armas nucleares y ponga fin a sus actividades violentas en todo Oriente Medio, incluyendo el apoyo al terrorismo en el mundo», indicó el funcionario durante la cumbre anual de Cristianos Unidos por Israel, celebrada en Washington. «Estoy aquí para decirles, hoy, que la campaña de presión máxima del presidente Trump contra Irán está funcionando», aseguró.

Según recordó Bolton, los opositores de la administración Trump han planteado siempre dudas sobre la efectividad de las sanciones contra Teherán, y el caso es que desde su introducción, aseguró, la economía iraní «está colapsando por su propio peso».

Al mismo tiempo, el funcionario norteamericano destacó la necesidad de «redoblar la cooperación» con los aliados y socios contra «la grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales» que representan Irán y el incumplimiento de sus compromisos en virtud del acuerdo nuclear de 2015.