El presidente brasileño Jair Bolsonaro reiteró el domingo la buena sintonía que existe entre su gobierno y el del presidente estadounidense Donald Trump.
El viernes, la paraestatal brasileña Petrobras negó combustible a dos barcos iraníes que permanecen anclados en un puerto del estado de Paraná, debido a que pertenecen a una empresa sancionada por Estados Unidos. Bolsonaro declaró el domingo que, aunque no conversó el asunto con Trump, la petrolera actuó en apego a las medidas impuestas por el gobierno estadounidense.
“Hay ciertas cosas que no necesitan ser conversadas. Estamos alineados a la política de ellos, entonces sabemos qué hacer”, dijo Bolsonaro a la prensa local en Brasilia.
Según informó Petrobras en un comunicado, los barcos contratados por una empresa importadora aparecen en una lista de la Oficina de Control de Activos extranjeros del gobierno de Estados Unidos.
