«Le pido a Dios todopoderoso que bendiga al mundo con buena salud y que cure a todos los enfermos y heridos», proclamó el alcalde de la ciudad donde nació Jesús.
La ciudad cisjordana de Belén dio comienzo este sábado 5-D a las celebraciones de Navidad con el tradicional encendido del árbol, que este año los fieles debieron presenciar por internet debido a las restricciones por la pandemia. La ceremonia, que fue seguida en directo por miles de personas a través de Facebook, contó con múltiples espectáculos musicales, incluyendo grupos de artistas y orquestas locales, que cantaron canciones palestinas, villancicos y melodías navideñas, en árabe, inglés e italiano.
La ciudad – situada al sur de Jerusalén y enclavada en los montes de Judea- tiene gran significado religioso para los cristianos al ser, de acuerdo con la Biblia, el lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret. Es también un importante lugar de peregrinación para los judíos, que veneran la tumba de Raquel situada a la entrada de la ciudad y para los que la ciudad es lugar de nacimiento y de coronación del rey David.
Desde diciembre de 1995, Belén se encuentra administrada por la Autoridad Palestina, que adoptó el nombre de Estado de Palestina en 2013. El encendido del árbol, ubicado frente a la Basílica de la Natividad, fue precedido por una cuenta atrás que culminó con un imponente espectáculo de luces y fuegos artificiales sobre la icónica Plaza del Pesebre, que se encontraba prácticamente vacía. La transmisión de la ceremonia contó además con múltiples animaciones en vídeo, algunas de las cuales repasaron parte de la historia de Jesús en Tierra Santa, proyectadas sobre la imagen del Centro de Belén para la Paz.
Navidad con «esperanza y optimismo» El alcalde de la ciudad, Anton Salman, brindó un discurso en el que lamentó no poder compartir esta tradicional celebración con los fieles pero destacó la voluntad de Belén de «mantener la tradición inalterable», aunque sea mediante el uso de la tecnología. «En nombre de Belén le pido a Dios todopoderoso que bendiga al mundo con buena salud y bienestar y que cure a todos los enfermos y heridos», señaló, y deseó al público una Navidad con «esperanza y optimismo». El primer ministro palestino, Mohamad Shtayeh, intervino telemáticamente e instó al pueblo palestino a mantenerse unido frente a los desafíos de la pandemia que, dijo, «ha causado mucho daño» en términos sanitarios y económicos. «Somos un pueblo acostumbrado a las dificultades, lo hemos aprendido durante años y siglos, a hacernos paso entre el dolor y los desafíos», agregó y cerró: «Nos hemos levantado en el pasado y nos volveremos a levantar».
