Michelle Bachelet y Gabriel Boric compartieron la cabecera de una reunión con partidos de oposición, un gesto que en la práctica los coloca en el centro de la disputa por el liderazgo de la izquierda chilena. En ese nuevo mapa, Jeannette Jara aparece corrida de la primera línea.

Bachelet y Boric concentran el peso político

El encuentro de la semana pasada dejó una señal que, según el entorno de varios dirigentes, no fue casual: los dos expresidentes ocuparon el espacio reservado para quien encabeza la conversación política. El fondo, dicen, es una competencia soterrada por quién logra posicionarse como el principal referente del sector.

Jara, que hace meses reunía a buena parte de la izquierda tras su figura, mantiene comunicación fluida con ambos y colaboró con ellos en sus respectivos gobiernos. Sin embargo, hoy se aleja de la idea de asumir un rol protagónico equivalente al de ellos. En su círculo aseguran que entiende que los expresidentes están en otra categoría y que no busca disputarles ese sitial.

Una exministra con menos margen para articular

Tras la derrota electoral, Jara quedó con menos capacidad para actuar como bisagra dentro del bloque. En el sector sostienen que ya no tiene el mismo peso articulador que Bachelet, capaz de sentar en una misma mesa a comunistas y democratacristianos. También señalan que su condición de militante comunista sigue generando distancia en colectividades de centroizquierda como la DC y el PPD, que empujan liderazgos propios y menos extremos, como Carolina Tohá.