La policía española anunció el pasado 15 de mayo la incautación a principios de mes de de 2,4 toneladas de cocaína a bordo de un barco de pesca venezolano y la detención de siete ciudadanos del país sudamericano.
La investigación se llevó a cabo en colaboración con la policía portuguesa, el servicio de la policía federal estadounidense encargado de la lucha contra el narcotráfico (DEA) y la Agencia nacional contra el crimen británica (NCA).
En las fotos difundidas por la policía española se contemplaba un viejo y modesto barco con el casco oxidado, que transportaba hacia España «80 fardos de cocaína con un peso aproximado de 2.400 kilos», según un comunicado de la policía nacional.
El 4 de mayo, esta embarcación venezolana «fue localizada y abordada en aguas del Atlántico por los integrantes del Grupo Especial de Operaciones» de la policía, señaló este comunicado.
