Siete presuntos pistoleros murieron el domingo en un nuevo enfrentamiento con las fuerzas de seguridad de México muy cerca de la frontera con Estados Unidos, con lo que se elevó a 21 el número de víctimas el fin de semana, avivando el debate sobre si los cárteles mexicanos de la droga deberían ser considerados terroristas.
Autoridades del norteño estado Coahuila dijeron el sábado que 10 hombres armados y cuatro policías murieron en un tiroteo en la localidad Villa Unión, días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que planeaba designar a las bandas del crimen como organizaciones terroristas.
Los sospechosos atacaron la presidencia municipal de la pequeña ciudad desatando una persecución de las fuerzas armadas, que dejó otros siete pistoleros muertos durante las primeras horas del domingo, informó el gobierno de Coahuila en un comunicado.
El incidente se suma a una serie de recientes fallas de seguridad que han generado dudas sobre la estrategia del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien asumió el cargo en diciembre del año pasado prometiendo controlar la violencia del crimen organizado.
