El ataque contra un centro de rehabilitación de adictos ocurrido el martes en la norteña ciudad mexicana de Chihuahua, que dejó 15 muertos, se debió a una pugna entre vendedores de droga ligados a pandillas, informó este miércoles la fiscalía estatal.
El ataque con armas largas fue por una «pugna por el control y distribución de estupefacientes», dijo a la televisora Milenio Carlos Huerta, vocero de la fiscalía de Chihuahua.
Los hechos ocurrieron la noche del martes en el centro de rehabilitación Uniendo Familias localizado en la ciudad de Chihuahua, capital del estado homónimo y fronterizo con Estados Unidos.
Al momento del ataque murieron 14 personas y ocho resultaron heridas. Otra falleció este miércoles a consecuencia de las lesiones. Entre los heridos restantes aún se reportan algunos graves, pero estables.
