El nuevo Congreso de Chile quedó constituido este domingo antes de la investidura como presidente de Sebastián Piñera, quien no dispone de mayoría absoluta en un hemiciclo fuertemente fragmentado.
La coalición oficialista ‘Chile Vamos’ tiene 19 senadores y 72 Diputados, mientras que la nueva oposición de centroizquierda tiene 16 escaños en la Cámara Alta y 43 en la Baja.
La izquierda radical -agrupada en el llamado Frente Amplio- subió de tres a 20 diputados y cuenta por primera vez con un senador.
El ascenso del Frente Amplio, una coalición de pequeños partidos liderada por parte de los exlíderes de las protestas estudiantiles de 2011, es considerado el remezón más grande que ha tenido la política chilena desde la vuelta a la democracia tras la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
El gobierno de Piñera «puede hacer poco porque tiene trabado el Congreso. Creo que va a haber mucha discusión pero lo que intentará hacer es mostrar resultados desde la gestión. Más política pública que agenda legislativa», explica a la AFP la analista de la Universidad de Santiago Lucía Dammert.
– Nieta de Allende –
La nieta de Salvador Allende, el mandatario socialista que se suicidó en medio del alzamiento militar que encabezó Pinochet el 11 de septiembre de 1973, fue electa como presidenta de la Cámara de Diputados.
Maya Fernández Allende, de 47 años, diputada socialista electa para un segundo período en un distrito de Santiago, fue escogida por la mayoría de los diputados tras un acuerdo entre las fuerzas políticas de izquierda.
«No soy la primera mujer en presidir la Cámara. Hoy afortunadamente somos mucha más mujeres», dijo Maya Fernández, hija de Beatriz Allende, bióloga y veterinaria de profesión.
Otro socialista, Carlos Montes, fue electo como presidente del Senado, y en esa calidad, fue el encargado de dirigir este domingo la ceremonia de cambio de mando que invistió al conservador Piñera por los próximos cuatro años.
El Congreso que asumió este domingo es resultado de la reforma electoral impulsada bajo el gobierno de Michelle Bachelet, que estableció un sistema proporcional en reemplazo del binominal que se mantenía como herencia de la dictadura.
El nuevo sistema modificó el número de distritos electorales, que pasaron de 60 a 28, aumentando también la cantidad de legisladores en ambas cámaras, con el fin de mejorar la representatividad.
En la Cámara de Diputados, el número se amplió de 120 a 155, mientras que el Senado aumentó de 38 a 43.
Como resultado, 79 diputados se estrenan en la mayor renovación del Parlamento desde la vuelta a la democracia en 1990.
En relación al género, la representación legislativa estará compuesta por 35 mujeres y 120 hombres en la Cámara de Diputados, tras la Ley de Cuotas que sancionó Bachelet y que obliga a los partidos a asegurar al menos un 40% de candidatas mujeres en las listas legislativas.
En tanto, el promedio de edad en la Cámara Baja será de 45 años, el más bajo de los últimos cinco periodos.