El cardenal arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, llegó este miércoles a la Fiscalía de la ciudad de Rancagua, en el centro de Chile, para declarar como imputado del delito de encubrimiento de abuso sexual, constató la AFP.
Ezzati, la más alta autoridad de la Iglesia católica chilena en el banquillo de la justicia, ingresó a las dependencias de la Fiscalía de Rancagua (80 km al sur de Santiago), en medio de un fuerte resguardo policial y la presencia de medios de comunicación. Un solitario manifestante portaba un cartel que decía: «Iglesia romana depravada».
El cardenal fue citado a declarar por el jefe de la fiscalía regional de O’Higgins, Emiliano Arias, uno de los fiscales que investiga las denuncias de abusos sexuales y su encubrimiento por parte de miembros de la Iglesia Católica chilena.
Ezzati fue imputado por supuestamente encubrir al sacerdote y excanciller del arzobispado de Santiago, Oscar Muñoz, acusado por abuso sexual y estupro de al menos siete menores.
