Chile sufre una de las peores olas de incendios de su historia, la cual ha arrasado más de 100.000 hectáreas en todo el país y forzado al gobierno a solicitar ayuda internacional.
El ministro de Agricultura, Carlos Furche, confirmó que España, Perú y México ya están enviando ayuda adicional para luchar contra una ola de incendios que se ha visto favorecida por las inusuales altas temperaturas que se registran en el país, en torno a los 40 grados, y por una sequía continuada que se extiende por más de ocho años.
La región más afectada ha sido la de O’Higgins, en el centro sur del país, donde en los últimos días las llamas han arrasado con gran parte del territorio. Los incendios han quemado casas, pasto y ganado, con muchos animales que han quedado en libertad ya que no pueden ser encerrados o controlados por sus dueños en una zona donde la economía está basada sobre todo en la agricultura y ganadería.
El gobierno decretó el viernes el estado de catástrofe en esta zona para poder movilizar más rápidamente los recursos disponibles, que han sido criticados como insuficientes.