La publicación de contenido satírico en línea que «altere el orden público» se castigará con hasta cinco años de prisión, indicó la fiscalía de Arabia Saudita, reino conservador que lleva a cabo una campaña represiva contra todo tipo de disidencia.
«Producir o distribuir contenido que ridiculice, provoque, altere o se burle del orden público, de los valores religiosos o de la moral pública a través de las redes sociales (…) se considerará como un delito sancionable con cinco años de prisión y una multa de tres millones de riyales (800.000 dólares)», indicó la fiscalía saudí en un Tweet.
La represión contra disidentes, incluyendo arrestos de figuras religiosas, de personalidades liberales y de activistas de los derechos de la mujer, se intensificó desde el nombramiento en 2017 del príncipe heredero Mohamed bin Salmán.
El año pasado, el príncipe inició una campaña anticorrupción y detuvo en un palacio de Riad a hombres de negocios y miembros de la familia real que negociaron su libertad ofreciendo importantes pagos al Tresoro Público.
