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Alianza PAIS dividido en postura sobre Consulta Popular en Ecuador

El bloque legislativo del oficialista Movimiento Alianza PAIS (AP) muestra claras posturas divididas en torno al contenido de la Consulta Popular presentada por el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, para reformar la Constitución.

De un lado, un grupo de asambleístas expresó respaldo a las siete interrogantes planteadas por el mandatario, después de recoger las inquietudes de partidos políticos, movimientos y organizaciones sociales, gremios de trabajadores, representantes de prefecturas, gobernaciones, alcaldías y ciudadanía en general.

Por otra parte, un ala discrepa con al menos tres de las preguntas, relacionadas con eliminar la posibilidad de reelección indefinida para aspirantes a altos cargos públicos, la creación de un Consejo de Transición en sustitución del actual Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, y derogar la ley de plusvalía.

La situación actual muestra cómo el bloque se ha dividido en dos, lo cual, a juicio de politólogos y expertos, solo siembra incertidumbre en la población mayoritaria que votó por la continuidad del proceso de la Revolución Ciudadana, impulsada por Alianza PAIS, y hoy ve esa fuerza fragmentada.

En medio de ese escenario, el presidente de la república, Lenín Moreno, lideró una reunión en el norte capitalino con legisladores y miembros del gobierno a favor del SI en la Consulta Popular, aún en análisis por la Corte Constitucional, para su paso posterior al Consejo Nacional Electoral.

Durante el taller, el mandatario reconoció que la agrupación política pasa por momentos difíciles y llamó a no preocuparse pues «a todos los movimientos del mundo les pasa estos momentos. Yo no conozco un partido en el mundo que no haya tenido una crisis fuerte».

A su juicio, los problemas de AP no están dados por el público enfrentamiento entre sus líderes (Lenín Moreno y Rafael Correa), sino por el autoritarismo ejercido en la segunda etapa de dirección de la Revolución Ciudadana e instó al diálogo para solucionarlos.

«Rescatemos los principios del año 2006, rescatemos la Constitución de Montecristi, que será nuestra bandera. Vamos a crear el país que la Revolución Ciudadana generó los primeros años y si hay algún compañero cabeza dura, a dialogar, a convencerlo», pidió.

Trabajar más y mejor fue la propuesta del jefe de Estado, quien ha recibido fuertes críticas de parte de compañeros de afiliación política por considerar que se ha distanciado del proyecto inicial, entre ellos el vicemandatario, Jorge Glas, destituido de sus funciones luego de manifestar públicamente rechazo a algunas de las medidas tomadas por el presidente.

Mientras tanto, la secretaria ejecutiva de Alianza PAIS, Gabriela Rivadeneira, el segundo vicepresidente de la formación, Ricardo Patiño, y otros líderes partidarios, insisten en que parte de la Consulta implica regresión en los derechos ganados, lo cual es inaceptable y también señalan como negativas algunas acciones del gobernante.

Las críticas a Moreno han sido fuertes, al punto de estimar que incumple con el mandato soberano del pueblo, cuya votación lo colocó en la presidencia para continuar con el proceso iniciado en 2007, del cual se ha distanciado.

En cuanto al tema controversial de la no reelección indefinida, el cual en realidad sería no postulación indefinida, algunos consideran que va encaminado a evitar la presencia de la figura del exdignatario Rafael Correa en próximas elecciones.

Sobre la sustitución del Consejo de Participación Ciudadana, estiman que uno transitorio permitiría a sectores de derecha tomar espacios de control para gobernar el país y en vez de consolidar lo ganado, retroceder.

«Ojalá entendamos que en medio de esta coyuntura los poderes fácticos que destruyeron el país están recuperando el espacio que con tanto esfuerzo les habíamos arrebatado», aseguró recientemente el asambleísta Augusto Espinosa sobre el panorama político actual, quien según medios locales, sugirió «partir el bloque en dos bancadas».

«Hay una realidad, ya no existe bloque, las diferencias entre nosotros son muy marcadas en muchos temas, por lo que insisto en que es preferible un divorcio maduro que un matrimonio tortuoso que nos terminará desgastando a todos», consideró.

La situación política a lo interno del oficialismo es realmente compleja y en los cinco meses del nuevo gobierno el distanciamiento y las contradicciones han marcado las gestiones del bloque. Incluso, algunos medios de comunicación hablan ya de dos frentes dentro de PAIS. Quienes apoyan al jefe de Estado en su plan de gobierno y propuesta de referendo, identificados como Asambleístas de Montecristi (AM) y PAIZ (PAIS de Izquierda).

Según informó el diario El telégrafo, la bancada AM nació en una reunión con el primer mandatario, mientras PAIZ fue bautizado durante la presentación del recurso amicus curiae a las preguntas de la Consulta con las cuales están en desacuerdo.

Las abiertas discrepancias en el plano político, coinciden con una etapa dominada también por incertidumbre en cuanto al futuro del vicepresidente constitucional, Jorge Glas, quien se encuentra en prisión preventiva desde el 2 de octubre por presunta asociación ilícita en actos de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht, delito que no se ha podido probar.

El vicejefe de estado, a quien recientemente la Contraloría General propuso sanción de destitución, en un acto fuera de sus potestades, según la defensa de Glas, considera que en su contra se teje todo un plan para sacarlo del cargo, seguir los intentos de desprestigiar la Revolución Ciudadana y poner fin a los logros de los últimos 10 años en este país sudamericano.

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