Alemania planea mantener de forma permanente a 4.800 soldados en Lituania, en medio de la tensión generada por la amenaza rusa. Se trata del mayor despliegue exterior alemán desde la Segunda Guerra Mundial y de un paso con el que Berlín busca ampliar la presencia de su brigada blindada ya instalada en el país báltico.
Un refuerzo militar de gran escala
El proyecto contempla aumentar de manera sostenida la capacidad de esa unidad militar en territorio lituano. La intención del Gobierno alemán es consolidar un contingente permanente que responda a las necesidades de seguridad que plantea el escenario actual en la región, marcada por la preocupación ante Rusia.
Sin embargo, el plan enfrenta un obstáculo importante: el Ejecutivo teme no encontrar suficientes voluntarios para cubrir el incremento de efectivos previsto. Esa dificultad ha llevado al Ministerio de Defensa a considerar otras vías para completar el despliegue y asegurar que la brigada pueda operar con el personal requerido.
La opción de una medida obligatoria
El ministro de Defensa, Boris Pistorius, adelantó que, si resulta necesario, el Estado obligará a los militares a prestar ese servicio. La posibilidad de recurrir a una asignación obligatoria revela la presión que acompaña a una misión de estas características, tanto por su tamaño como por su relevancia estratégica.
