Un supuesto ataque terrorista en el Kremlin intensifica tensiones entre Rusia y Ucrania
En una declaración realizada hoy, el Kremlin acusó a Ucrania de intentar asesinar al presidente ruso, Vladímir Putin, mediante un ataque con drones en el Kremlin. Kiev negó rotundamente estas acusaciones y las consideró una excusa para justificar una nueva escalada. El supuesto ataque ocurrió la noche anterior y, según el comunicado del Kremlin, dos drones fueron derribados antes de que puedan penetrar en el recinto del Kremlin, sin causar víctimas ni daños materiales.
El ataque ha provocado una intensificación en la tensa situación actual entre Rusia y Ucrania. Rusia advirtió que se reserva el derecho a tomar medidas de represalia donde y cuando lo considere oportuno, mientras que las autoridades de Moscú y San Petersburgo prohibieron el uso de drones, salvo los de uso estatal.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en una rueda de prensa en Helsinki, negó que Ucrania haya perpetrado el ataque y argumentó que las acusaciones son un intento de compensar la falta de resultados en el frente. El asesor de la Presidencia ucraniana, Mykhailo Podolyak, también negó el uso de drones ucranianos sobre el Kremlin y señaló que Rusia está preparando un ataque terrorista a gran escala contra Ucrania, con esta denuncia como excusa.
El ataque genera preguntas sobre la eficacia de la defensa antiaérea rusa y la protección del Kremlin, supuestamente uno de los edificios más seguros de Rusia.





