La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó este jueves, en primera de dos legislaturas, una reforma constitucional que elimina la figura del vicepresidente y crea la de los designados presidenciales, nombrados por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La iniciativa, respaldada por unanimidad, modifica el artículo 126 de la Constitución. La legisladora sandinista Loria Raquel Dixon explicó que la Presidencia podrá nombrar a esos designados y asignarles funciones.

La oposición criticó el cambio. Félix Maradiaga, dirigente opositor nicaragüense desnacionalizado, dijo que la reforma busca una «sucesión dinástica» y la describió como el tercer cambio de rumbo en menos de tres años de un gobierno que, a su juicio, no resuelve su problema de sucesión.

Para entrar en vigor, la enmienda debe recibir aprobación en dos legislaturas distintas. La siguiente comenzará el 9 de enero.