El paramédico Orlando Martínez regresó por primera vez al bajo Manhattan para recordar los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando aviones comerciales secuestrados por la red extremista Al Qaeda derrumbaron las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York. A pocos años de cumplirse un cuarto de siglo de la tragedia que cobró la vida de al menos 2.606 personas, el rescatista describió la jornada como el episodio más aterrador de su existencia.

Escenas imborrables entre escombros

Entre los recuerdos que continúan grabados en su memoria figura la desesperación extrema de las víctimas que optaron por lanzarse al vacío al verse acorraladas por las llamas y el humo en las estructuras colapsadas. En su testimonio ofrecido en una entrevista difundida por Noticias Telemundo, el rescatista detalló el impacto visual de aquellos instantes.

«Pensé que quizás se estaban derrumbando algunas partes del edificio, pero al acercarme a ver que los objetos venían hacia mí, me di cuenta de que eran personas las que caían», expresó.

Publicación de Instagram de Noticias TelemundoNoticias Telemundo· InstagramOrlando Martínez volvió a la zona cero después de 25 años. El rescatista puertorriqueño nacido en Nueva York auxilió a heridos mientras sus familiares intentaban comunicarse con él. Décadas después, …Ver en Instagram →

El rescate límite y la angustia familiar

Pese al caos imperante en el área, Martínez logró salvar la vida de una mujer que sufrió heridas devastadoras tras ser alcanzada por una de las piezas del tren de aterrizaje de las aeronaves utilizadas en el ataque terrorista.

«Me metí por debajo de su espalda. No sé cómo describirlo mejor. Tenía la espalda abierta. El tren de aterrizaje, más concretamente la rueda, le había abierto la espalda. Había perdido mucha sangre», relató sobre la complejidad de la asistencia médica de emergencia brindada en medio de los escombros.

Mientras cumplía con su labor humanitaria, sus seres queridos en la ciudad y en Puerto Rico vivieron horas de profunda incertidumbre intentando establecer comunicación para confirmar que se encontraba con vida en medio de la devastación.