Jane Barton es conocida en Reino Unido como la «Doctora Opio», luego de ser acusada de causar la muerte de más de 450 ancianos por suministrarle altas dosis de opiáceos o calmantes a los pacientes sin necesidad.

Esto fue determinado por las autoridades sanitarias y policiales de Reino Unido, quienes realizaron la investigación. Las conclusiones del dictamen, realizado bajo la dirección del ex obispo de Liverpool James Jones, se conocieron este miércoles, reseñó el portal argentino El Doce. 

El estudio determinó que la profesional británica de la salud, hoy jubilada, actuó sola. Pero no se libera de responsabilidad en el escándalo al personal y dirección del hospital Gosport War Memorial, a quienes se le atribuye desidia y actitud negligente.

Barton, de 69 años, habría proveído diamorfina a sus víctimas, un calmante de tipo opioide, sin que estuviera justificado clínicamente. Este “desprecio por la vida humana» se dio entre 1989 y 2001. Sin embargo, como no se ha podido probar que existieron conductas homicidas, la acusada no irá presa por el momento.