El Gobierno del presidente Donald Trump dijo el sábado que propondría hacer más difícil para los extranjeros que viven en Estados Unidos calificar para la residencia definitiva si han recibido beneficios públicos como ayuda alimentaria, vivienda pública o Medicaid.
La regulación propuesta por el Departamento de Seguridad Nacional instruiría a los oficiales de inmigración a considerar si una persona ha recibido algún beneficio financiado por los contribuyentes para determinar si un inmigrante sería una carga pública.
La ley de inmigración estadounidense ha exigido por mucho tiempo a los funcionarios que excluyan de la posibilidad de la residencia permanente a personas que puedan convertirse en una “carga pública”, pero las pautas vigentes desde hace casi dos décadas definen que alguien será una “carga pública” si “depende principalmente del gobierno para su subsistencia”.
Los cambios se aplicarían a quienes buscan visas o la residencia legal permanente, pero no afectan a las personas que solicitan la ciudadanía de Estados Unidos.
