Desde los desiertos en el sur de Nuevo México y Nevada hasta las islas en el Océano Pacífico, el gobierno de Estados Unidos realizó decenas de pruebas de armas nucleares entre la década de 1940 y la de 1960.
Rollos de películas recolectados de bóvedas de alta seguridad en varias partes del país muestran algunas de las explosiones, que envían al cielo increíbles nubes en forma de hongo y enormes bolas de fuego sobre el paisaje. Otros comienzan con luces intermitentes profundamente brillantes seguidas de columnas de humo que se elevan a la distancia.
Un equipo del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore publicó esta semana más de cinco docenas de películas recuperadas de instalaciones del gobierno donde estuvieron desatendidas durante años.
Greg Spriggs, físico del laboratorio, dijo que las películas de décadas de antigüedad estaban en peligro de descomposición y de perderlas para siempre. Las calificó como una gran parte de la historia nacional y una herramienta importante para proporcionar mejor información a científicos modernos que ahora utilizan códigos informáticos para ayudar a certificar que el arsenal nuclear de Estados Unidos se mantiene seguro y efectivo.
