«Señores, pueden intercambiar los anillos»: Alemania se convierte este domingo en el decimoquinto país europeo en permitir el casamiento homosexual, concedido a regañadientes por Angela Merkel tras años de oposición.
El 1º de octubre marca la entrada en vigor de una ley en ese sentido promulgada en julio pasado. Y este domingo, recurriendo a esa fórmula para los homosexuales y a su versión femenina para las parejas de lesbianas, varias municipalidades del país celebrarán sus primeras uniones.
Aunque el domingo sea feriado, varias municipalidades como las de Berlín, Hamburgo o Fráncfort permanecerán abiertas para la ocasión. «Es una jornada que debe celebrarse a la altura de su importancia», afirmó Knut Mildner-Spindler alcalde adjunto de Friedrichshain-Kreuzberg, barrio de moda de la capital alemana.
En Berlín, Bodo Mende y Karl Kreile, una pareja de homosexuales famosos que ya habían sido los primeros en sellar un contrato de unión civil, también serán los primeros en casarse.
