Trabajadores del Instituto Nacional Electoral manifestaron preocupación por la crisis interna que atraviesa el organismo y advirtieron que la pérdida de confianza ciudadana puede complicar el proceso electoral federal de 2027. En entrevistas, pidieron que la nueva gestión corrija el rumbo y recupere la imparcialidad institucional.
Desánimo entre el personal por los señalamientos internos
Una de las trabajadoras, que pidió el anonimato por temor a represalias, dijo que existe “un descontento, un desánimo, una preocupación constante y colectiva” por la incertidumbre sobre su empleo y por el ambiente que se ha generado dentro del instituto.
La funcionaria aseguró que, desde la incorporación de Guadalupe Taddei, “las cosas han dado un giro lamentable en todas las áreas”, y sostuvo que ha habido abuso de atribuciones, de recursos y de personal. También afirmó que ha dado cuenta de abusos y malos manejos en áreas como la Secretaría Ejecutiva, la Presidencia del Consejo General, la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos, la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral y la Dirección Ejecutiva del Servicio Profesional Electoral Nacional.
Otro colaborador del instituto dijo que la situación representa “un golpazo brutal” y que la percepción pública es la de una institución mal manejada. Añadió que el problema no depende de una sola persona ni de un solo grupo dentro del Consejo General.




