México volvió a aumentar el subsidio adicional al diésel para contener su precio. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público lo elevó 11% y lo fijó en MXN$2,6 por litro para el período del 24 al 30 de octubre, de acuerdo con el Diario Oficial de la Federación.

Con esa decisión, el Gobierno federal acumulará siete semanas seguidas sin recaudar el 100% del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado al diésel, equivalente a MXN$7,3 por litro. El apoyo a la gasolina regular, conocida como magna, bajó a 48%, unos MXN$3,2 por litro, mientras que el de la gasolina premium quedó en 50%, equivalente a MXN$2,7 por litro.

El ajuste ocurre mientras la administración de Claudia Sheinbaum mantiene un pacto “voluntario” con empresarios para fijar el precio del diésel por debajo de MXN$27 por litro y el de la gasolina en MXN$24. El objetivo oficial es aliviar la presión sobre un combustible clave para el transporte masivo, la agricultura y la industria.

La política energética mexicana busca además que Pemex produzca toda la demanda de gasolina y diésel del país, pero los retrasos en obras clave han impedido cumplir esa meta.