El banco suizo prevé desde una nueva subida del S&P 500 hasta una corrección brusca si falla la apuesta por la inteligencia artificial.
UBS trazó cuatro escenarios para Wall Street hasta junio de 2027, con una horquilla que va desde un avance impulsado por la inteligencia artificial hasta una caída fuerte de las acciones. En su caso central, al que asigna 50% de probabilidad, el S&P 500 cerraría en 8.400 puntos, frente a los 7.757 del 21 de octubre, un alza cercana al 8%.
La visión base y los otros tres caminos
La entidad plantea una posición equilibrada entre riesgos al alza y a la baja, pero admite que persiste una elevada incertidumbre. Las decisiones de la Reserva Federal, la inflación y la inversión en inteligencia artificial serán factores clave.
En ese escenario central, UBS prevé que la economía estadounidense crezca cerca de 2% tanto en 2026 como en 2027, apoyada por el gasto en inteligencia artificial, los estímulos fiscales y la expansión del crédito. También calcula dos aumentos adicionales de tasas de la Reserva Federal hasta mediados de 2027, que llevarían el límite superior de los fondos federales al 4,5%, antes de que los recortes se retomen hacia finales de ese año.
Con esa combinación, el MSCI AC World subiría 10% hasta 1.510 puntos, el Euro Stoxx 50 avanzaría 14% y el índice MSCI de mercados emergentes ganaría 19%. El oro llegaría a US$5.200 por onza, un incremento de 26%.
El escenario optimista, llamado Goldilocks, tiene una probabilidad de 25%. Supone una desinflación más rápida, mayores ganancias de productividad y una monetización más clara de las inversiones en inteligencia artificial. Bajo ese cuadro, el S&P 500 alcanzaría 9.500 puntos, 22% por encima del nivel de referencia; los mercados emergentes subirían 27% y el bono estadounidense a diez años bajaría a 4%.
El primer escenario bajista, Yield reset, tiene 15% de probabilidad. Un repunte del petróleo y nuevas presiones inflacionarias empujarían las tasas al alza y golpearían a la vez acciones y bonos. En ese caso, el S&P 500 caería a 7.000 puntos, una baja de 10%; el rendimiento del Tesoro a diez años subiría a 5,5% y la tasa de referencia de la Fed llegaría a 5,25%.
El cuadro más adverso, con 10% de probabilidad, es una crisis bursátil ligada a la inteligencia artificial. UBS la asocia con una desaceleración de la inversión y con la falta de retornos esperados, lo que llevaría a revisiones negativas de las ganancias empresariales. Allí, el S&P 500 retrocedería a 5.500 puntos, una caída de 29%; el MSCI AC World perdería 28%, la economía estadounidense crecería por debajo de 1% y el oro podría escalar a US$6.000 por onza.
Para el escenario central, UBS recomienda buscar oportunidades en renta fija, instrumentos estructurados y sus ideas de inversión de mayor convicción, además de reasignar parte del efectivo y diversificar entre regiones y sectores. Si se impone el cuadro Goldilocks, propone aumentar la exposición a acciones de crecimiento y a sectores con mejores perspectivas de beneficios, junto con instrumentos estructurados o apalancamiento dentro de límites de riesgo.
Ante Yield reset, la entidad aconseja revisar las posiciones vulnerables y usar estrategias de preservación de capital. Frente a una crisis de inteligencia artificial, plantea reducir concentraciones bursátiles, reforzar la protección del capital y evaluar bonos de alta calidad e inversiones alternativas. UBS advierte además que el apalancamiento puede amplificar tanto las pérdidas como las ganancias.
La evolución de la inversión en inteligencia artificial, los precios del petróleo, las expectativas de inflación y las decisiones de la Reserva Federal definirán cuál de las cuatro trayectorias gane terreno hasta junio de 2027.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.