La reacción de Wall Street dejó dos lecturas sobre la IA: Microsoft aguantó mejor y Alphabet sufrió su mayor caída bursátil.
Alphabet cayó 12,29% en Wall Street, su mayor desplome desde que salió a bolsa, mientras Microsoft retrocedió 0,16% tras presentar sus resultados trimestrales. La diferencia reflejó dos ritmos distintos para convertir la inteligencia artificial en ingresos y flujo de caja.
Ambas empresas mostraron una fuerte expansión de sus negocios de nube, pero la desaceleración de la publicidad y el peso de las inversiones en infraestructura castigaron con más fuerza a la matriz de Google. Microsoft, en cambio, mantuvo flujo de caja libre positivo; Alphabet encadenó dos trimestres con saldo negativo pese al avance de Google Cloud.
Ingresos, nube y factura de la IA
Microsoft impulsó su negocio con Azure, Copilot y sus aplicaciones empresariales. Sus ingresos trimestrales subieron 19%, hasta US$92.300 millones, por encima de las previsiones. Alphabet reportó ingresos de US$127.600 millones, un alza interanual de 25% sin efecto cambiario, pero su negocio de búsquedas creció 12%, por debajo de las expectativas.
Philipp Schindler, director comercial de Google, reconoció que las consultas en el Modo IA generan menos ingresos publicitarios que las búsquedas tradicionales. La compañía prevé sumar más anuncios para mejorar esa monetización.
Google Cloud aumentó 103%, hasta US$30.700 millones, mientras Azure avanzó 48%, hasta US$33.200 millones. Microsoft también superó la previsión de crecimiento de 44% y proyectó una expansión de hasta 50% para el trimestre que termina en diciembre. Mandeep Singh y William Tong, analistas de Bloomberg Intelligence, estiman que el crecimiento de la nube de Alphabet seguirá elevado durante 2027 por la demanda empresarial de IA y las ventas de chips TPU.
Google Cloud acumula contratos pendientes por US$561.000 millones y logró un margen operativo de 36,2%, dos señales que sostienen sus perspectivas de expansión.
En flujo de caja libre, Microsoft generó US$18.600 millones durante el trimestre, mientras Alphabet registró un saldo negativo de US$9.100 millones, afectado por inversiones en infraestructura y por la acumulación de inventarios de TPU. El gasto de capital de Microsoft llegó a US$45.200 millones y el de Alphabet a US$51.400 millones; para el trimestre en curso, Microsoft prevé desembolsos superiores a US$50.000 millones.
Ruben Dalfovo, estratega de inversiones de Saxo Bank, planteó que la clave es si esas inversiones serán rentables. “Un mercado en crecimiento no garantiza que todos los participantes obtengan rendimientos atractivos”, advirtió.
Ryan Lee, vicepresidente sénior de producto y estrategia de Direxion, dijo que los resultados dejan una “mala combinación” y alertó de que “el continuo consumo de efectivo se vuelve más difícil de justificar sin monetización o sin que el negocio principal crezca para compensarlo”.
JPMorgan recortó su precio objetivo para Alphabet de US$425 a US$375. Citi también lo bajó de US$447 a US$375, aunque mantuvo su recomendación de compra. Para Microsoft, Citi elevó su objetivo de US$636 a US$680.
En Wall Street, el consenso de analistas mantiene una visión favorable sobre ambas firmas, aunque Alphabet conserva un mayor potencial de valorización a 12 meses.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.