Meta planea obtener hasta USD 95.000 millones mediante una combinación de emisión de acciones y una venta posterior en el mercado para sostener su expansión en inteligencia artificial. La operación llega en un momento en que la compañía anticipa un salto fuerte en su gasto de capital para 2026 y busca financiar centros de datos, capacidad de cómputo y nuevos proyectos vinculados a esa tecnología.

La propuesta contempla una oferta inicial de USD 35.000 millones, integrada por USD 22.500 millones en acciones ordinarias Clase A y cerca de USD 12.500 millones en acciones de depósito que representan acciones preferentes convertibles obligatorias. Además, Meta plantea un programa independiente de venta de acciones por hasta USD 60.000 millones, aunque ese mecanismo todavía no está cerrado y la propia empresa advirtió que podría no ejecutarse en los términos previstos, o incluso no llevarse a cabo.

Una oferta inicial y otra venta futura

De acuerdo con la compañía, la emisión busca financiar inversiones en infraestructura de inteligencia artificial, más capacidad de cómputo y el desarrollo de lo que describe como “superinteligencia personal”. La estrategia, según el mismo planteamiento, también apunta a ampliar sus productos y servicios basados en inteligencia artificial.

El programa de venta en el mercado, conocido como ATM, podría arrancar durante el primer trimestre de 2027, luego de que empiecen a negociarse las nuevas acciones ordinarias Clase C. Ese mecanismo permitiría colocar títulos en una etapa posterior, pero Meta insistió en que la propuesta aún no está cerrada y que no garantiza ni su lanzamiento ni sus condiciones definitivas.

La operación está encabezada por Morgan Stanley y Goldman Sachs. Además, Nvidia, AMD y Broadcom manifestaron interés no vinculante en comprar hasta USD 5.000 millones en conjunto de las acciones Clase A, aunque esa intención no obliga a ninguna de las tres compañías a participar.

El gasto de capital sube por la infraestructura de IA

La búsqueda de capital ocurre mientras Meta proyecta gastar entre USD 135.000 millones y USD 145.000 millones en capital durante 2026. La empresa indicó que la mayor parte de ese desembolso se dirigirá a expandir su infraestructura de inteligencia artificial y su capacidad de cómputo.

La compañía afirma que opera centros de datos en 23 estados de Estados Unidos y que construye cuatro supergrupos de infraestructura, cada uno con más de un gigavatio de capacidad. También espera que su capacidad total de infraestructura casi se duplique en 2026 frente al año anterior.

Meta dijo además que no dependerá solo de las acciones para costear sus planes. Su esquema combina flujo de caja operativo, deuda de grado de inversión, alianzas estratégicas y capital accionario, con el objetivo de repartir el financiamiento entre recursos propios y fuentes externas.

En sus resultados del tercer trimestre, la empresa reportó ingresos de USD 64.600 millones, un aumento interanual del 26%, y una ganancia neta de USD 9.860 millones, frente a USD 2.710 millones en el mismo periodo del año anterior.

Sin embargo, el ingreso operativo cayó 37% hasta USD 13.000 millones. Meta atribuyó parte de esa baja a un cargo de USD 9.890 millones relacionado con un acuerdo con 52 fiscales generales estatales de Estados Unidos en litigios sobre salud mental de adolescentes y redes sociales.

Al cierre de septiembre, la empresa informó alrededor de USD 82.000 millones en efectivo, equivalentes de efectivo y valores negociables, y dijo haber generado USD 97.000 millones en flujo de caja operativo durante los primeros nueve meses de 2026. Con ese respaldo, la compañía remarcó que la emisión anunciada se suma a recursos propios ya disponibles.