La Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos (CFTC) presentó dos acciones regulatorias sobre contratos de eventos para su revisión en la Casa Blanca, en un intento por aclarar el marco legal de estos mercados en auge. Las medidas, sin embargo, aún no han sido publicadas ni entrado en vigor al 1 de octubre de 2026, según el reporte de la agencia en redes sociales.

El movimiento llega en medio de un litigio judicial que avanzó en sentido opuesto: el Sexto Circuito permitió que Ohio y Tennessee aplicaran sus leyes estatales de apuestas en disputas con la plataforma Kalshi, dejando en evidencia la tensión entre la regulación federal y las normas locales.

Dos propuestas en revisión, sin efecto inmediato

La Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (OIRA) recibió el 28 de septiembre dos acciones de la CFTC: la RIN 3038-AF82, una regla propuesta para incluir contratos de eventos en la definición de swap, y la RIN 3038-AF81, una regla final provisional para excluir productos de apuestas de estilo casino. Sin embargo, al 1 de octubre, ninguna de las dos había sido publicada en el Registro Federal ni estaba en vigor.

La revisión de la OIRA no implica una aprobación final, y los textos completos de las reglas aún no están disponibles. Esto impide determinar con precisión qué contratos quedarían dentro o fuera del marco regulatorio, cómo se definiría una apuesta de estilo casino o si se establecerían distinciones entre eventos deportivos y otros tipos de contratos.

El conflicto entre la CFTC y los estados

El 25 de septiembre, el Sexto Circuito falló en casos vinculados a Ohio y Tennessee, donde se disputaba la aplicación de leyes estatales de apuestas a contratos deportivos de Kalshi. El tribunal determinó que estos contratos no calificaban automáticamente como swaps bajo la ley federal, lo que permite a los estados mantener su autoridad en la materia.

El fallo no resuelve la clasificación de todos los contratos de predicción a nivel nacional, ni define el resultado final de los litigios en curso. Además, una decisión anterior del Tercer Circuito, en un caso relacionado con Nueva Jersey, había sido más favorable a la posición de Kalshi sobre la preeminencia federal, lo que genera un panorama judicial desigual.

En el centro de la controversia está la distribución de competencias: el Congreso otorgó a la CFTC autoridad sobre swaps y futuros en mercados designados, mientras que los estados regulan las apuestas mediante licencias, impuestos y normas de protección al consumidor. Una definición de la CFTC podría influir en esta discusión, pero los tribunales conservan la última palabra sobre si la interpretación se ajusta a la ley y si desplaza las normas estatales.

El crecimiento de los mercados y sus desafíos

La CFTC citó un rápido crecimiento en el número de contratos de eventos certificados por mercados designados. Según datos de la agencia, entre 2006 y 2020 se certificaron en promedio cerca de cinco contratos nuevos por año, mientras que en 2025 se alcanzaron aproximadamente 1.600, lo que representa un aumento de 320 veces el promedio anual anterior.

Este crecimiento complica la clasificación de los productos, ya que los contratos de predicción pueden abarcar desde resultados deportivos hasta datos económicos o políticos. La CFTC ya había solicitado información en marzo sobre principios básicos, revisión de interés público y tipos de contratos que podrían prohibirse, pero las propuestas de septiembre representan un paso posterior a esa consulta.

La agencia deberá explicar cómo conviven la inclusión general de contratos de eventos y la exclusión específica de apuestas de estilo casino. Además, la autocertificación de nuevos contratos no resuelve el conflicto, ya que los mercados designados pueden certificar productos bajo procedimientos federales, pero esto no garantiza su validez en todos los estados.

El siguiente paso será la publicación de los textos regulatorios, donde se definirán las fechas de vigencia, los plazos de comentarios y cualquier disposición de transición. Mientras tanto, los litigios en curso y las decisiones judiciales seguirán determinando la frontera entre derivados y apuestas deportivas.