El oro vive su año más volátil en más de cuatro décadas. Según datos de The Kobeissi Letter, que recopila información de Bespoke Investment Group, el metal precioso registra 7 caídas diarias de al menos 3,5% en lo que va de 2026, el mayor número desde la crisis financiera de 2008 y más del doble de las 3 caídas registradas en 2025. Con tres meses de negociación por delante, el año podría cerrar como el más volátil para el oro desde 1982.

El mercado de bonos ha sido el principal catalizador de esta volatilidad sin precedentes recientes. «El mercado de bonos ha catalizado algunas de las condiciones más volátiles para el oro en la historia», explicó la firma.

El alza de los rendimientos del Tesoro desestabiliza al metal

El lunes, el oro spot experimentó una nueva caída fuerte: perdió hasta 4% en la jornada, alcanzando su nivel más bajo desde el 5 de agosto, según Reuters. The Kobeissi Letter calculó la caída del día en 3,4% y la calificó como «una de las caídas de un solo día más raras de las dos últimas décadas». El análisis también midió el Z-score del movimiento en -2,90, una caída que, en promedio, ocurre cada dos años.

El contexto es claro: los rendimientos del Tesoro siguen en aumento. El rendimiento a 10 años tocó su nivel más alto desde junio de 2007, mientras que el rendimiento a 30 años subió a 5,60%, el más alto desde 2002. Como el oro no genera intereses, unos rendimientos más altos incrementan el costo de mantenerlo, lo que desincentiva su tenencia.

De la guerra a los pronósticos de la Fed: el giro del mercado

La volatilidad comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán, lo que generó un breve repunte en el precio del oro. Sin embargo, el aumento posterior de los precios del petróleo elevó el riesgo inflacionario y redujo las expectativas de una flexibilización de la Reserva Federal (Fed). Para finales de junio, el oro spot había perdido más de 25%.

The Kobeissi Letter señaló que los mercados de bonos ahora esperan cuatro aumentos adicionales de un cuarto de punto porcentual cada uno para junio de 2027, además del alza de septiembre. Hace nueve meses, los operadores anticipaban al menos 100 puntos básicos de recortes en ese mismo período.

Los futuros del oro caen 5,4% en 2026, encaminados a su primera pérdida anual desde 2022. Los bancos han ajustado sus previsiones a la baja: Goldman Sachs redujo su objetivo de valor justo para fin de año a 4.650 dólares por onza, mientras que JPMorgan estima 4.500 dólares para el cuarto trimestre. Goldman mantiene una meta de 5.400 dólares para finales de 2027, aunque Lina Thomas, analista de la firma, advirtió sobre riesgos a la baja: «Un camino mucho más restrictivo de la Fed podría generar una corrección más fuerte de lo habitual».

Los datos de inflación PCE del miércoles y el informe de nóminas del viernes mostrarán si aumentan las apuestas por una subida de tasas en octubre.