Caracas.- Nicolás Maduro se mostró inquieto y con signos de cansancio durante la audiencia del miércoles, según describieron reporteros que lograron entrar a la sala. Solo saludó con un «buenos días», se sentó y permaneció pocos minutos en la presentación judicial.
Se movía sin parar y bebió toda el agua que le dieron
Durante la audiencia, Maduro movía constantemente las piernas, leía y releía varios papeles que tenía en las manos y se tomó poco a poco la botella de agua que le facilitaron. También estiró los brazos y las piernas en señal de cansancio.
La periodista colombiana Claudia Gurisatti resumió la escena diciendo que «están mucho más delgados ambos». Maduro y Cilia, vestidos de kaki, entraron por separado y esposados.
Cilia escribió en silencio y salió antes que Maduro
Cilia, con el cabello recogido, solo se limitó a escribir durante la audiencia y no le dirigió la palabra a sus abogados. El juez la llamó «señora» y no primera dama, como la presentó su abogado.
