Familiares de personas detenidas en la cárcel de Yare, en el estado Miranda, esperan verificar su estado físico y emocional durante la jornada de visitas del jueves, después de que internos les comunicaran por teléfono que estaban bien. Las llamadas duraron apenas dos minutos, según testimonios recogidos por El Pitazo el 19 de octubre.
La denuncia comenzó tras un apagón en el penal
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) alertó sobre una presunta intervención irregular dentro del centro. La organización dijo que residentes de las adyacencias reportaron movimientos inusuales y un apagón generalizado la noche del sábado 17 de octubre.
En un comunicado publicado en X, Clippve denunció falta de información oficial y pidió al Estado que informe sobre la vida e integridad de los reclusos, en particular de quienes están detenidos por motivos políticos. La organización calificó el proceso de opaco y afirmó que sería «al margen de la ley».
Los internos atribuyeron la movilización a pasantes
De acuerdo con los familiares citados por El Pitazo, los presos explicaron que el movimiento de funcionarios se debía al ingreso de un grupo de pasantes para realizar prácticas profesionales. Según esos testimonios, funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar trasladaron al grupo.
Los allegados señalaron que las comunicaciones se hicieron bajo monitoreo de los custodios y en un ambiente de presión. Por ello, dijeron que no consideran suficiente la breve llamada para conocer qué ocurrió dentro del penal; esperan comprobarlo cara a cara durante la próxima visita.



