Italia comenzó a aplicar un nuevo arresto preventivo en manifestaciones que ya alcanza a menores de edad. El decreto de seguridad impulsado por Giorgia Meloni amplió a adolescentes una medida que antes se usaba solo con adultos y que permite llevar a comisaría a quien se considere sospechoso de provocar altercados en una protesta.

La oposición lo llama el “delito de sudadera negra”, en alusión a la prenda que suelen llevar jóvenes que han salido a movilizarse en las últimas semanas por los bajos salarios, el precio de la vivienda y en defensa de la paz, la sanidad y la educación públicas.

El 24 de octubre, primer día de aplicación, fueron llevados a comisaría 110 menores en 24 horas, y organizaciones no gubernamentales han dicho después que se sumaron decenas más. Varios pasaron horas detenidos sin haber cometido ningún hecho y sin poder llamar a sus padres.