El uruguayo Wilmar Valdez asumió oficialmente este viernes como presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, una institución que tiene a varios de sus exdirigentes y dirigentes presos por corrupción.
Valdez tomó las riendas de la Conmebol en sustitución del paraguayo Juan Angel Napout, detenido en Zurich (Suiza) tras ser acusado por Estados Unidos de un esquema de corrupción en la FIFA, y que ya puso en prisión preventiva a varios dirigentes y exdirigentes de la Concacaf y la Conmebol.
Este uruguayo, experiodista deportivo, asumió sin ninguna pompa ante representantes de las asociaciones nacionales miembros en la llamada Casa del Fútbol Sudamericano, la sede de la Conmebol en Asunción.
Ante la emergencia por la detención de Napout, los estatutos de la Confederación establecen que el vicepresidente primero (Valdez) debe reemplazar al presidente.