El Rayo Vallecano tendrá que jugar sus próximos partidos fuera de su estadio después de que el gobierno regional de Madrid interviniera el recinto para acometer unas obras de urgencia, a poco más de dos semanas del inicio de LaLiga.

La auditoría detectó riesgos de seguridad y salubridad

El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, dijo este martes que el ejecutivo regional actuará con urgencia para garantizar la seguridad. Explicó que la medida responde a una auditoría que concluyó que no se podía garantizar la seguridad de las personas ni la salubridad en el estadio.

En una nota, el gobierno regional madrileño añadió que se detectó una situación de obsolescencia generalizada de las instalaciones. Como consecuencia, retiró la concesión del estadio al club para comenzar de inmediato los trabajos que requiere el recinto.

El club buscará sede mientras arrancan las obras

De Paco Serrano afirmó que la intención es que el Rayo vuelva a su estadio en el menor tiempo posible, aunque por ahora deberá buscar otra casa. Según medios locales, las obras podrían prolongarse durante algunos meses.

La decisión llega cuando faltan algo más de dos semanas para que arranque la nueva temporada, prevista para el 15 de agosto.

El presidente de LaLiga, Javier Tebas, trató de llevar calma al asegurar que el Rayo tiene designado un estadio alternativo, aunque no reveló cuál. También afirmó que el equipo jugará el fin de semana del 14 de agosto.

El gobierno regional madrileño tiene la intención de iniciar las obras de urgencia este mismo miércoles. La pasada temporada, el Rayo ya tuvo que disputar un partido de liga en el estadio de Butarque, del Leganés, porque el césped de Vallecas no estaba en condiciones para jugar.

Además, jugadores del club han criticado en varias ocasiones la gestión de Raúl Martín Presa, así como el estado del estadio y de sus instalaciones de entrenamiento.