«Creer en sus sueños. Espero que un día uno de ustedes esté en mi lugar», lanzó este miércoles la estrella francesa Kylian Mbappé a los jóvenes de Bondy, su ciudad de la periferia del norte de París, donde volvía por primera vez desde el Mundial.
«Es muy emocionante volver aquí como campeón del mundo, es el regalo más bonito», dijo el joven prodigio de 19 años a miles de personas reunidas en el estadio Léo Lagrange, donde debutó.
Tres meses después de la victoria de Francia en Rusia, el delantero del PSG, que fue elegido mejor jugador joven del Mundial, pasó la tarde junto a unos 900 jóvenes de esta ciudad de la periferia parisina, donde creció.
«Estoy más feliz que ustedes», añadió, visiblemente emocionado. «Es un privilegio volver a mi casa, aquí en Bondy», añadió cuando la multitud, entre la que había muchos niños, gritaba «íKylian! íKylian!».
