El entrenador del FC Barcelona, Luis Enrique Martínez, estimó este viernes en una conferencia de prensa que su equipo tiene un partido «difícil por la tensión» el sábado en Granada, en la 38ª y última jornada de la Liga española.
El Barça depende de sí mismo, ya que ganarle a un equipo con la permanencia ya asegurada le permitiría lograr el objetivo. Si no, necesita que el Real Madrid (2º a un punto) no venza en el campo del Deportivo La Coruña.
«Será un partido díficil, por la tensión, pero dependemos de nosotros. Lo vamos a plantear como los otros 37 partidos de esta Liga. Es verdad que adelantarnos pronto sería algo bueno, pero no sé si decisivo», declaró el técnico asturiano.
«He tenido buenas sensaciones toda la temporada. El equipo ha recuperado su nivel y vuelve a ser lo mismo cada jornada», apuntó, estimando que la crisis vivida recientemente ya quedó atrás. Luis Enrique insistió en que en los últimos partidos el Barça volvió a ser muy superior.
