El ex entrenador de selecciones femeninas juveniles de Venezuela analizó los tropiezos de la sub 17 y sub 20. Habló sobre el balompié universitario estadounidense, donde hace vida Deyna Castellanos.
El 2018 puede ser un rotundo fracaso a nivel de selecciones femeninas de fútbol para Venezuela. La sub 17 y sub 20 no pudieron conseguir los cupos a los mundiales de Uruguay y Francia, y ahora, La Vinotinto tiene en frente la posibilidad de salvar el año y obtener un boleto al Mundial de mayores en la Copa América, que comenzó el 4 de abril.
Las criollas debutaron el jueves 5 de abril ante Ecuador. Derrotaron a las meridionales por la mínima diferencia, con tanto de tiro libre de Deyna Castellanos.
Ambos equipos juveniles (sub 17 y sub 20), dirigidos por José Catoya, jefe técnico de las selecciones femeninas, llegaron a los cuadrangulares finales de los torneos, pero no pudieron lograr la clasificación.
En el Sudamericano sub 20, disputado en Ecuador durante enero, Venezuela, liderada por Castellanos, avanzó como segunda a la ronda final del torneo con una gran actuación en la fase de grupos, con par de victorias por la mínima ante Uruguay y Chile, un empate 1-1 ante Bolivia y solo una derrota 2-0 ante Brasil.
En el cuadrangular, el equipo se desplomó. Tres derrotas y balance de un gol a favor y 10 en contra, tras derrotas contra Paraguay (3-1), Brasil (5-0) y Colombia (2-0).
Los cuatro goles criollos en el certamen fueron obra de Deyna.
El panameño Kenneth Zseremeta conversó con PANORAMA sobre el momento de las selecciones femeninas. El estratega, quien trabajó como seleccionador de categorías femeninas desde 2008, fue despedido en noviembre del 2017 cuando dirigía a la sub 20 (reemplazado por Catoya), justo después de denunciar que las jugadoras sufrían desnutrición. La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) acotó que fue por los “resultados recientes”, coincidiendo con la medalla de bronce en los Juegos Bolivarianos Santa Marta 2017, donde se esperaba que se alzaran con el oro.
Destacó que el cambio de entrenador afectó el desarrollo del proceso de la sub 17 y sub 20.
“La sub 20 jugó con un 4-2-3-1, como en procesos anteriores, con Deyna (Castellanos) adelante. En la parte defensiva una de mis preocupaciones fue la ausencia de Verónica Herrera en el 11 titular. No supieron manejar la situación (en defensa). En ataque, hubo una incapacidad de ofender el arco rival que no les permitió optar o acceder a la copa del mundo”, analizó el estratega panameño.
El actual director técnico del Deportivo Táchira destacó que, a pesar de no obtener el boleto, Venezuela mostró “un nivel bastante aceptable”. Resaltó a cuatro jugadoras: “Hay que resaltar el trabajo y el nivel óptimo que manifestaban Jeimar Cabezas, Yerliane Moreno, Hilaris Villasana y Nayluisa Cáceres. Fueron muy regulares en el torneo”.
«Teníamos la mejor generación que pudimos haber tenido en el fútbol femenino en ese sub 20. El grupo actual tuvo mejores números a nivel de triunfos, trabajo y jugadora por jugadora. Evidentemente, se maneja que los Sudamericanos son de características diferentes cada dos años, porque hay cambios de futbolistas», dijo.
Zseremeta explicó: «Hubo desconocimiento del grupo. El entrenador (José Catoya) desconocía el nivel y la etapa en la que estaba el equipo. No se respetó el plan inicial previo a la salida del entrenador (Kenneth Zseremeta) que la dirigía. Tenían que disputar al menos 12 partidos de preparación en base de altura, era lo que se sugería para afrontar los partidos. Tuvimos una incapacidad numérica de los goles. Marcamos cuatro, cuando en el pasado Sudamericano, con la mismas jugadoras, tuvimos un margen de 26 goles a favor».
Sobre el cuerpo técnico, manifestó: «El departamento técnico de la Federación debe evaluar el currículum y la meritocracia que tiene cada entrenador para dirigir a una selección de esa magnitud, con un recorrido de cinco, seis años. Debemos tener un entrenador, un cuerpo técnico al nivel de ese grupo. En el papel, debió haberse clasificado. Por ahí criticar o mencionar algún nombre en particular de algún entrenador… yo creo que la Federación toma sus decisiones».
En el campeonato sub 17, celebrado a finales de marzo en San Juan, Argentina, las chamas hicieron lo propio: también avanzaron al cuadrangular como segundas de grupo. Empataron sin goles ante Uruguay, 1-1 ante Chile, y lograron triunfos ante Paraguay (2-0) y Bolivia (4-0).
En el cuadrangular final, cayeron en el primer juego 2-0 contra Colombia, luego derrotaron 2-0 a las charrúas y en la última fecha, obligadas a ganar, no pudieron contra Brasil (3-0).
Zseremeta, antiguo seleccionador sub 17 y sub 20 de Venezuela, explicó que es importante que los seleccionadores terminen los ciclos: “Esa variable es muy importante, que el cuerpo técnico sea continuo, mantenga un proceso de evaluación y de control del entrenamiento y no hacer cambios de última hora en las variables. Qué las jugadoras sepan consolidar las ideas de una sola persona, eso en el fútbol es vital. Las jugadoras deben mantener un proceso desde el principio hasta el fin con el mismo entrenador y después que ocurran las circunstancias numéricas de fracasar o lograr el éxito e ir al Mundial, tomar la decisión de removerlo del cargo o mantenerlo”.
“Yo creo que eso es vital, el mismo seleccionador, el actual jefe técnico (José Catoya), manifestó que una de las variables que tuvo la sub 20 fue el cambio de técnico en la finalización del proceso precompetitivo. Igual la sub 17, eso tuvo un costo de peso”.
Zseremeta señaló la toma de decisiones del actual seleccionador durante el Sudamericano sub 17: “Yo creo que la persona que dirigió ese equipo, de cierta manera, sin despreciar, sin mantener un recelo de la posición que tuve anteriormente, distó de las necesidades que íbamos a tener en este Suramericano, con la toma de decisiones, al respecto de un juego tan importante como fue el partido ante Colombia, que perdimos 2-0, significó la pérdida de ir al Mundial de Uruguay. No creo que nosotros en algún momento vayamos a percibir que el último partido nos va a clasificar con Brasil, cuando sabemos que es el plato fuerte. Ante Colombia perdimos la clasificación”.
Se expresó acerca del juego de la sub 17: “Hay que destacar, como le dije a muchas jugadores, que me sorprendió la capacidad individual y en cierta manera en algunas líneas hubo muy buenas asociaciones del colectivo. Hay jugadoras que me sorprendieron con su nivel”.
“Al frente de esa insuficiencia técnica que mantuvimos durante todo el proceso, ellas destacaron de una manera empírica, algo que denota que si hubiéramos tenido una dirección técnica del nivel en el que esas jugadoras estaban, hubiésemos llegado más lejos”, manifestó.
“Agradecido a ellas, que mantuvieron ese honor y esa dignidad al frente del seleccionado nacional unos llevaron a soñar en todo momento a una clasificación a Uruguay. Esa impotencia de llegar quedó con una gran duda. Hay que seguir trabajando. Ese grupo va a ser importante. Destacaron jugadoras como Kareylen Capdevilla, Bárbara Olivieri, Andrea Zeolla, Bárbara Sandoval, Enyer Higuera, las conozco, estuvieron en procesos anteriores. Todo eso se recoge en una cosecha de un grupo importante que vamos a tener en el futuro para una sub 20 que estará en la medición que puedan clasificarse al próximo Mundial”
Zseremeta fue el seleccionador de la sub 17 en los Sudamericanos 2013 y 2016. En ambos torneos, la Vinotinto se proclamó campeona. Clasificó a los mundiales de Trinidad y Tobago (2010) Costa Rica (2014) y Jordania (2016). En las últimas dos copas del mundo, terminaron cuartas.
El panameño comparó el fútbol universitario estadounidense, donde hace vida Deyna Castellanos, con el balompié a nivel de selecciones: “El torneo universitario de los Estados Unidos, donde juegan Deyna (Castellanos) y Verónica Herrera, se aleja un poco de la realidad del contacto de lo que es el fútbol a nivel de selecciones y nos acerca que las jugadoras deben estar con el equipo el tiempo suficiente para acortar o cubrir suficientemente las necesidades físicas, técnica y tácticas, de cohesión de grupo, y consolidación de ideas tácticas y físicas. Yo creo que esa incapacidad de permitir que Deyna y Verónica puedan asistir a la preparación previa dos meses o tres meses antes con el equipo pasa factura en la nivelación que debe tener la selección en todas sus líneas”.