La FIFA abrió una investigación para determinar por qué el choque por el Grupo A del Mundial-2010 entre Uruguay y Egipto se disputó con miles de butacas vacías en el estadio de Ekaterimburgo, este viernes.
En el segundo partido de la fase final del Mundial se observaron miles de asientos naranjas vacíos en el renovado estadio de Ekaterimburgo, pese al atractivo del contar en el programa con Luis Suárez y Edinson Cavani por el lado charrúa y Mohamed Salah en el banquillo de los Faraones.
Las cabeceras asignadas a los egipcios de un lado y a los uruguayos del otro se vieron prácticamente colmadas, con mayoría de egipcios, pero el resto de las butacas técnicamente eran para ciudadanos rusos.
La FIFA había indicado que casi todos los boletos disponibles se habían vendido y por ello estaba investigando qué ocurrió con toda esa gente que no concurrió al espectáculo.