El atacante francés Antoine Griezmann, autor de un tanto de penal en la victoria de su selección en la final del Mundial-2018 ante Croacia (4-2) en Moscú, este domingo, confió que estaba «ansioso por levantar la Copa y llevarla a Francia».
«¡No sé dónde estoy! Estoy muy feliz. Fue un partido muy difícil, Croacia hizo un gran partido, nosotros empezamos tímidamente, vimos que era una final de Copa del Mundo, y nos fuimos soltando poco a poco», explicó el delantero del Atlético de Madrid.
«Estoy ansioso por levantar la Copa y llevarla a Francia», lanzó con euforia a la cadena francesa TF1.
‘Grizou’ luego explicó cómo afrontó la situación tensa de patear un penal en una final de Copa del Mundo.
