Manchester United volvió a tropezar este domingo con una derrota 0-3 en Old Trafford ante Bournemouth, un resultado que alargó a ocho partidos su racha sin victorias. La decisión de Michael Carrick de dejar fuera del once al capitán Bruno Fernandes no dio el efecto esperado.
Fernandes quedó en el banquillo
Carrick justificó la ausencia del mediocampista portugués como una medida «estrictamente deportiva», pero el movimiento no cambió el desarrollo del encuentro. Fernandes no sumó minutos en una tarde en la que el equipo local quedó expuesto en defensa y el visitante capitalizó sus opciones.
La publicación asociada al partido en X mostró la secuencia del revés en Old Trafford, donde Bournemouth se impuso con goles de Rayan, Marcus Tavernier y Evanilson.
Otro golpe en una semana adversa
La derrota llegó apenas cuatro días después del 4-1 sufrido frente al Como en la Liga de Campeones. Tras ese partido, Fernandes cuestionó públicamente los planteamientos tácticos del cuerpo técnico, en medio de una presión creciente sobre el equipo.
La caída frente a Bournemouth profundizó la sensación de fragilidad en el conjunto inglés, que sigue sin encontrar una reacción sostenida.




