Los futbolistas de Gremio ganaron por tercera vez una Copa Libertadores, la de 2017, porque tienen pasta de guerreros, afirmó el miércoles su entrenador, Renato Gaúcho, tras el triunfo en la final 2-1 ante Lanús en Buenos Aires.
«Es un momento maravilloso. Los jugadores son verdaderos guerreros», dijo el DT antes de marcharse anticipadamente de la cancha, muy emocionado, después de levantar el trofeo en el estadio La Fortaleza.
El plantel se quedó largos minutos en el césped, en celebración mancomunada delante de unos 4.500 eufóricos gaúchos en la tribuna visitante.
Gremio había vencido 1-0 en el partido de ida. El club de Porto Alegre fue campeón en 1983 y 1995.
«Estoy muy feliz. El triunfo fue colectivo no personal de ningún jugador. Hicimos un gran primer tiempo y estuvimos ordenados en el segundo», dijo Arthur.
El volante de ataque fue declarado la figura de la cancha pero debió salir lesionado. Le preguntaron cuál es su ídolo en el fútbol y respondió que es el español Andrés Iniesta (FC Barcelona).
Otro atacante, el paraguayo-argentino Lucas Barrios, dijo estar «muy feliz, con un objetivo que era venir aquí y ganar la Copa. Lo hicimos gracias a Dios. Nos vamos a casa con la Copa».
«Salimos a presionar desde el primer minuto. Conseguimos el triunfo porque presionamos a Lanús que juega muy bien y allá en Porto Alegre nos había complicado», dijo Barrios.
Cícero dijo de su lado que el gol que anotó en el partido de ida (1-0) es «el más importante» de toda su carrera.
«Esta felicidad no tiene precio. ¡Dale Gremiooo!», cantó Cícero como si fuera un hincha más en la tribuna.